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el proyecto gráfico

 

Desde la necesidad, o el simple deseo, de comunicar unos determinados contenidos hasta la obtención de un libro, folleto, cartel, etc. media el proceso, sobre el que nos vamos a permitir hacer algunas indicaciones, en la esperanza de que sean útiles a quienes, no estando vinculados profesionalmente a las artes gráficas, necesitan su utilización.
Aunque muchas de las ideas de partida serán modificadas, conviene desde el principio definir con toda seriedad que producto es el que queremos obtener, cual será su utilidad, y que cantidad queremos. Y también ser conscientes del tiempo y conocimietos de los que disponemos, para determinar lo que podrémos hacer por nosotros mismos y lo que debemos encargar a profesionales, o especialistas.
Empezar por el principio
A partir de ahí se puede empezar a recopilar información, ilustraciones, fotografías, etc. Pero ya debemos decidir si el producto será a todo color, a dos tintas (*), a una sola, ... y en que tipo de papel irá impreso; pues, por ejemplo, una ilustración realizada a color podría quedar confusa en su versión blanco y negro plasmada en un papel muy absorvente. El diseño debe estar presente desde el principio, entendido éste como proyecto, no como mera decoración y adorno.
Tintas y papel
Tener una idea de la tirada, nos permitirá calcular la repercusión de todos los trabajos en el coste de cada ejemplar. Si la tirada es grande podremos permitirnos ciertas alegrías, que el caso de una pequeña dispararían proporcionalmente los costes.

Con los textos, ilustraciones, fotografías,... (**) selecionados y corregidos, se inicia la puesta en página (maquetación ***) proceso con el que tomarán forma lo que eran materiales tan sólo enlazados por una idea. En ese momento es cuando sabremos con exactitud el número de páginas que ocupa nuestro material, y es muy probable que haya que hacer algún tipo de ajuste, al menos para establecer concordancia con el número de pliegos, o cantidad de hojas de cada uno de ellos. Vistas las pruebas, y, hechas las correcciones, se obtiene el fichero informático que pasará a filmación.

Las filmadoras son impresoras de gran definición (resolución), y de ellas saldrán los fotolítos (****) a partir de los que se obtendrán las planchas de impresión, pudiendo mediar una serie de pruebas de color (cromalines y similares, o de prensa, más fiables y caras).

Los gastos fijos

 

Con las planchas, nuestro trabajo queda listo para su entrada en maquina. Pero esta maquina debemos saber desde mucho antes cual iba a ser, pues es la que nos ha determinado el tamaño de los pliegos, los posibles formatos, y en buena medida el tipo de papel que podemos utilizar. De la adecuación entre la maquina y el producto deseado dependen tanto calidad del resultado, como costes.

Y a continuación, cortar, plegar, encuadernar... et voilá ici.. el producto acabado. Cuanto más cuidadosos hayan sido nuestros anteriores pasos mejor será el resultado

© andarines producciones gráficas

Cruzar el Rubicón

(*) Combinando adecuadamente dos tintas, y sus diferentes porcentajes, se pueden conseguir una cantidad de matices con suficiente capacidad expresiva para la digna realización de muchos trabajos.

(**) El material literario y gráfico se debe elaborar pensando en como va a ser utilizado, para evitar la duplicación de esfuerzos siempre que sea posible. Así se abaratarán costes y disminuirán las posibilidades de error. Un gráfico realizado con un programa informático inadecuado, o unos textos mecanografiados, tendrán que ser rehechos, o tecleados de nuevo.

(***) La maquetación actualmente se realiza, casi siempre, con un ordenador, montando directamente la página en pantalla. La denominación de "maquetación" es una reminiscencia de cuando eran dos personas diferentes las que intervenían en el proceso, una relizaba una maqueta (a veces tan sólo un diagrama) de como debía quedar la página, y otra se encargaba de montar el material siguiendo las instrucciones que la maqueta contenía.

(****) Al igual que el término "maquetación" el empleo de la palabra "fotolíto" es una reminiscencia, en este caso más remota, y hace ya tiempo que no se emplean las piedras calizas con emulsión fotosensible, a que hace referencia..

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