|
||||||||||||
|
Reanimación José-Andrés Miralles Aunque las probabilidades de sobrevivir a una parada cardíaca cuando ésta se produce en el campo, lejos de una inmediata ayuda sanitaria, son prácticamente nulas, con la generalización del socorro por helicóptero y la posibilidad de que un equipo médico acuda con prontitud en auxilio del afectado hacen recomendable saber efectuar unas sencillas maniobras con las que mantener a la víctima con cierto grado de circulación sanguínea y respiración mientras se espera la llegada de ayuda. Consisten en lo que se llama masaje cardíaco externo y respiración boca a boca. Estas maniobras deberán llevarse a cabo cuando nos encontremos con una persona sin sentido, pálida o azulada, que no reacciona a ningún estímulo y que no tiene pulso ni respira (ver Pérdida de sentido). Normalmente sus pupilas están dilatadas o se están dilatando rápidamente.
Es importante saber cuánto tiempo aquella persona ha estado sin pulso ni respiración, ya que si este periodo ha sido superior a diez minutos, ya no existen esperanzas de que vaya a sobrevivir. Caso aparte es cuando esta parada cardiorrespiratoria se ha producido en condiciones de hipotermia, por ejemplo, al caer dentro de la brecha de un glaciar. En estos casos se han visto recuperaciones completas, incluso tras más de una hora de maniobras de reanimación. Con la víctima tendida de espaldas en el suelo, nos situaremos de rodillas a su lado y comprobaremos que no tenga nada dentro de la boca que obstruya su respiración (ver Atragantamiento). A continuación empezaremos con la respiración boca a boca, para continuar, alternativamente, con el masaje cardíaco. Respiración boca a boca:
Masaje cardíaco
©
texto e imagenes Jose Miralles abril 2003
jose.miralles@phks.fi Ver más artículos y reportajes del mismo autor>>
|
|
|||