| La
ruta marcada en amarillo en el croquis muestra una excursión
de un día que recorre lugares muy emblemáticos de la
Sierra de Guadarrama, como son el pueblo Cercedilla, El Ventorrillo,
el alto donde estuvo edificado el Real Sanatorio de Guadarrama , la
hermosa senda de la tubería (senda en media ladera que recorre
la parte alta del valle de La Barranca, y, finalmente, el Puerto de
Navacerrada.
Para
empezar el recorrido desde la estación de FF.CC. de Cercedilla
hay que subir unos metros desde el aparcamiento y cruzar la vía
del tren eléctrico. Desde allí hay que atravesar el
pueblo en dirección E. Una vez que se llega a la plaza de
toros, se sigue en dirección E para tomar el camino del Calvario.
Tras cruzar el puente sobre el río Pradillo se sigue unos
metros en la misma dirección. La calle asfaltada pasa entonces
a convertirse en un camino de tierra. Siguiéndolo unos metros
encontramos un camino a la izquierda que asciende en dirección
NE. (Nota para la orientación: Al salir del núcleo
urbano podremos ver la Presa del embalse de Navalmedio a nuestra
izquierda, pero este embalse tiene dos presas y a la que nos dirigimos
es a la que está situada mas al E mientras que la que estamos
viendo es la mas occidental. Por tanto, debemos de tomar un camino
a la izquierda cuando ya hayamos dejado atrás mas de 100
m la presa.)
El camino del Calvario nos llevará a una pista asfaltada
(marcada en rojo discontinuo en el croquis), que une el embalse
de Navalmedio con la carretera del Puerto de Navacerrada. Seguimos
esa pista hacia la izquierda y nos lleva al embalse de Navalmedio.
A la derecha de la puerta que impide el paso de vehículos
a la presa hay una puerta metálica. Al pasarla aparecen dos
caminos: uno se dirige hacia el río y el otro sube en dirección
N paralelo a una alambrada. Tomamos este segundo camino que, tras
atravesar una pista forestal, sigue ascendiendo hasta coronar una
loma y, desde allí llega hasta la Estación Biogeológica
del Ventorrillo.
El
Ventorrillo es un lugar en el cual, desde hace tiempo, se llevan
realizando actividades científicas y deportivas. Desde que
D. Francisco Giner de los Ríos lo eligió como lugar
para construir la casa de la Institución Libre de Enseñanza
a finales del siglo XIX, se ha sucedido la construcción de
instalaciones: En 1911 el Museo de Ciencias Naturales construyó
una estación científica dedicada a la botánica,
zoología y geología. Dicha estación fue visitada
por científicos de varios países durante el Congreso
Internacional de Entomología que se celebró en Madrid
en 1935. También estuvo allí el primer chalet del
Club Alpino Español, del que solo quedan los cimientos y
un monumento conmemorativo dedicado a estos antiguos deportistas.
Hoy se siguen realizando allí trabajos científicos.
También es en el ventorrillo donde se alojan las quitanieves,
que tanto trabajo tienen durante los fríos inviernos serranos.
¡Ojo!.
Aquí se realiza lo más peligroso de todo el recorrido:
hay que cruzar la carretera y descender por ella unos 400 m. Allí
encontramos un pequeño ensanche de tierra con la entrada
a una pista forestal cerrada al tráfico. Se trata de la carretera
que, subiendo en zigzag, asciende hasta el emplazamiento del Real
Sanatorio del Guadarrama, demolido en 1994, del que lo único
que queda es un espacio aplanado en el cual se alojaba una terraza
orientada al sur, donde los enfermos de tuberculosis reposaban al
sol cuando el único tratamiento contra esta enfermedad era
el reposo y el aire puro. Este fue el primer sanatorio de este tipo
que se construyó en la sierra. Data de 1918, cuando la tuberculosis
causaba estragos en la población. En los años sucesivos
se construyeron en la sierra más sanatorios de este tipo,
hasta que la evolución de los antibióticos los hizo
innecesarios. Del Real Sanatorio del Guadarrama habla el poeta Antonio
Machado en su Flor de Verbasco con los siguientes versos:
Sanatorio
del alto Guadarrama,
más allá de la roca cenicienta
donde el chivo barbudo se encarama,
mansión de noche larga y fiebre lenta
La
pista rodea el emplazamiento del sanatorio y sigue ascendiendo hasta
coronar una loma desde la que nos podemos asomar al valle de La
Barranca, con la impresionante mole de La Maliciosa al fondo. Allí
se separan tres caminos: Uno que sube directamente a Peña
Pintada, una pista forestal que desciende hacia la Barranca, y,
entre ambos caminos, la senda de la tubería, que sigue en
media ladera la cuerda de Peña Pintada y Peña Horcón.
Dicha senda sigue el trazado de una tubería que llevaba el
agua desde un alto arrollo de La Barranca hasta el Real Sanatorio
del Guadarrama. Todavía quedan por la senda muchos restos
de aquella tubería. Por la senda, que pasa por muy cerca
de los escarpados crestones de Peña Horcón tenemos
una espléndida vista durante todo el Recorrido. Cuando el
camino ya se está acercando al arroyo, cerca de la Bola del
Mundo, cruza un camino que, en dirección SW, asciende hasta
el collado sur de Las Guarramillas, desde donde otro camino nos
conducirá al Puerto de Navacerrada. Allí podemos dar
por terminada la excursión y tomar el tren a Cercedilla,
pero si quedan aún ganas de gastar suelas, podemos descender
por el estrecho valle de Navacerrada hasta el embalse de Navalmedio.
El camino está señalizado desde la estación
de FF.CC del Puerto de Navacerrada como "Camino del Calvario".
Es muy sencillo de seguir porque va siempre hacia abajo por cerca
del río y porque junto a ese camino desciende una canalización
de aguas hasta cerca del embalse. Desde el embalse se regresa a
Cercedilla por el mismo camino de ida. Si regresamos a Madrid en
tren, terminaremos la ruta igual que el poema de Machado dedicado
al sanatorio:
Lejos,
Madrid se otea.
Y la locomotora
Resuella, silba humea
Y su riel metálico devora,
ya sobre el ancho campo que verdea.
Cartografía:
SGE Hoja 18-20 (Cercedilla)
©
Manuel
Villar
julio 2002
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