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Patones
- Torrelaguna
Llegamos a Patones con el coche siguiendo la M-320, carretera que abandonamos cuando una vez dentro del pueblo se nos indica el desvío hacia Patones de arriba. Siguiendo esta nueva carretera llegamos hasta una explanada que se encuentra justo delante de unas instalaciones deportivas, fácilmente identificable por un gran frontón verde. En este lugar abandonamos el coche, cogemos nuestro equipo y empezamos el ascenso siguiendo el PR-14, camino que nos llevará hasta Patones de Arriba remontando el arroyo de Patones. En el punto donde se cruza este camino con la carretera se puede Observar la primera marca que señaliza el GR-10, aproximadamente a mitad de camino entre los dos Patones. Una vez llegamos a Patones de Arriba podremos observar dos señalizaciones distintas del GR. Una nos indica en dirección NE el camino hacia el Pontón de la Oliva y otra, en dirección O, nos señala el GR-10.1, que nos llevará hasta Torrelaguna. Debemos pues hacer caso a esta última. Cruzamos el arroyo de Patones y buscamos las señales blancas y rojas que nos harán abandonar el pueblo y nos acompañarán por un sendero, tramo algo escurridizo hoy, debido a las continuadas lluvias caídas durante los días previos a nuestra excursión. Digamos que hasta aquí todo perfecto. La primera dificultad sucede cuando llegamos al arroyo de San Román. Supongo que de haber elegido otro día para nuestro recorrido no hubiésemos tenido este problema. El caso es que debido a las intensas lluvias, este arroyo baja bastante crecido y convierte, lo que debiera ser un paso sin problema, en un pequeño río con un caudal considerable y difícil de atravesar. Por este motivo nos vemos obligados a buscar un paso alternativo donde se estreche un poco el cauce. Una vez hallado este, unos metros por encima del paso original, proseguimos nuestro recorrido, esta vez en forma de ascenso por el pequeño sendero que se hace aun más escurridizo, pues en algunos tramos llega conducir agua hasta el arroyo de San Román. Tras coronar este repecho ya podemos ver el lugar donde acaba este sendero y comienza la pista que hará nuestro camino mucho más cómodo.
De
nuevo en la pista, retomamos el camino hacia nuestra meta. Casi en línea
recta llegamos a la carretera de Patones, donde de nuevo tenemos dos opciones.
Podemos descender por ella hasta el punto donde dejamos el coche, o ascender
hasta el lugar donde se cruza con el PR que marcó nuestro principio
de ruta. Esta segunda opción, que es la que nosotros tomamos, nos
devuelve a nuestro punto de partida por un camino, que siempre será
más interesante que cualquier carretera asfaltada. © Ricardo Ruesga ricardoruesga@hotmail.com |
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