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MARCHA
DESDE CANTO COCHINO
HASTA EL COLLADO DE LA ROMERA Y VUELTA
Se
inicia el camino en la pasarela de madera sobre el río
Manzanares. Nada más cruzarla nos desviamos a la izquierda,
en el sentido de la marcha. La senda está marcada por
trazos amarillos y blancos, unas veces en los troncos de los
pinos, otras en las rocas, y también de cuando en cuando
aparecen mojones.
En
este primer tramo lo hacemos entre los pinos, repoblados ya
hace unos años. A pesar de que el camino se encuentra
bien marcado se ha poner cuidado para no abandonarle, pues
primero sale, a nuestra derecha, un desvío hacia el
Cancho de los Muertos, es un senderillo ascendente que no
debemos tomar. Continuamos pues por el sendero más
marcado y en la siguiente bifurcación, ojo es fácil
el error, seguimos hacia la derecha y en ascenso. El camino
erróneo es el que continua de frente y en ligero descenso.
Una vez superado éste cruce el camino asciende entre
curvas. Vuelve a salir un desvío, también de
frente; pero nosotros no abandonamos el sendero que continúa
a la derecha. Seguimos entre los pinos y el caminillo se va
estrechando para alcanzar el Collado Cabrón (1.303
mts), aproximadamente cincuenta minutos después de
nuestra partida desde el aparcamiento de Canto Cochino.
En
el Collado Cabrón hay una encrucijada, y de frente
sale el camino que nos ha de llevar hacia el grupo del Pajarito,
la Vela y la Campana, dando vistas hacia Charca Verde. A medida
que se avanza, el camino se estrecha y empina. Al llegar a
la base de la pared se termina el arbolado y ahora el sendero
se adentra en una ascendente canal, por la cual se trepa con
pocos problemas, si bien con más resoplidos. Al final
se llega al la zona conocida como el Jardín de la Campana,
excelente lugar para recuperar las maltrechas fuerzas. Hasta
aquí hemos empleado algo menos de una hora y media.
El
camino ahora no es tan visible, sin embargo, los mojones nos
lo señalan. Se vuelve a caminar entre las rocas pero
el sendero sigue marcado. Se inicia una ligera bajada para
después acometer la última trepada de la caminata,
menos fuerte que la anterior, y alcanzar el Collado de la
Romera. Desde el jardín de la Campana hemos tardado
un cuarto de hora. Aquí también nos encontramos
con otro rellano de hierba en el que descansar.
Al
reiniciar la marcha hemos poner cuidado para fijarnos en los
mojones, dado que el camino que hemos de tomar sale a la derecha,
en el sentido de la marcha, y el que traíamos continúa
de frente en dirección a Tres Cestos. Nuestro sendero
se adentra en el pinar, y está marcado con mojones,
pero repito hay que caminar con precaución fijándonos
en ellos.
Prosigue
la bajada hasta cruzar con la Senda de ICONA, hemos tardado
cuarenta y cinco minutos desde el Collado de la Romera, En
este cruce giramos a la derecha. El camino continúa
descendiendo, y desde él se pueden observar una espléndidas
vistas: las Torres, la Esfinge, la aguja del Cocodrilo, el
collado de la Ventana, el Caballo de Ajedrez, el Pájaro,
la Muela, el collado de la Dehesilla, la umbría Calderón,
la Maza etc. En veinte minutos más o menos llegamos
de nuevo al collado del Cabrón, y desde allí
bajamos hasta el aparcamiento por el mismo itinerario que
hicimos la ascensión.
©
Mariano Sánchez (octubre 2002)
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