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Desde
El Pardo hasta la Presa
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Empezamos
en el Puente de los Capuchinos, de El Pardo, donde arranca el paseo
que lleva a la ermita del Cristo. Una vez en la orilla orográfica
derecha del río Manzanares, encontramos una pequeña
zona ajardinada, algo deteriorada. También a nuestra derecha,
en uno de sus rincones, encontramos la bajada bordeada de barandilla,
con la que iniciamos nuestro recorrido río arriba.
Al
pincipio nuestro caminar queda muy costreñido entre los taludes
del río y la valla del parque; pero después se va
ensanchando el pequeño pasillo.
Carrizales
en el río, y al alcanzar una pequeña represa: patos,
y pescadores en la otra orilla, más despejada de vegetación.
En la nuestra; árboles y arbustos de ribera, añosos
fresnos, y más a la izquierda pinos, dentro del parque.
Cuando
llegemos al arroyo de la Sanguijuela será interesante remontar
unos metros su cauce ( arenoso y posiblemente seco) hasta llegar
a la valla del parque, donde encotraremos una recreación,
en plan cutre, de las "rejas" que Sabatini ideó
para los que también fueron reales sitios de la madrileña
Casa de Campo. Cutres también son los "chamizos"
que podemos ver en la otra orilla, y las instalaciones que un aventurero
colono ha plantado en el conato de isla que emerge en el meandro.
Pero mejor, ... y más nos vale que sean cutres y frágiles;
porque si fueran instalaciones "políticamente correctas"
quizá se hubieran zampado las márgenes, con todas
la bendiciones.
Remontando,
encontramos una pasarela sobre el río que en tiempos debió
estar vallada e inaccesible, pero que ahora, cortado y oxidado el
mallazo que la amurallaba, queda franca y transitable. Y..., unas
vigas de hierro, unas poleas, y prismas de hormigón, que
parcen una escultura de esas "modernas" que se hacián
en el pasado siglo XX. No son tal, y una de ellas cumple la función
de tensar un cable con anclaje en la otra orilla, del que no hemos
podido imaginar su utilidad, aunque indudablemente la ha debido
tener y puede que la siga teniendo; pues observando las instalaciones
se ve que han sido más de uno los cables tendidos, y que
ha habido reiteradas reparaciones.
Dejando
atrás la pasarela encontramos una pequeña fuente -
quizá potable- , y el terreno entre la valla del parque y
el río se amplía de modo sensible; permitiendo la
aparición de algunas encinas, que -pudimos comprobar- dan
coméstibles bellotas.
Cuando
se llega al pie de la presa nuevas vallas cortan el camino, y hay
que retroceder. Os recomendamos hacerlo por el mismo itinerario;
pero si tenéis prisa; al llegar a la pasarela sobre el Mazanares,
podéis cruzarla y buscar transporte publico en la carretera
de Mingorrubio a El Pardo.
Desde
el Puente de los Capuchinos hasta la presa hay unos tres kilómetros.
©
andarines diciembre 2002
Nota:
la linea 601 lleva y trae desde Mingorrubio y El Pardo hasta la
glorieta de Moncloa (Madrid) con buena frecuencia.
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