| ... |
 |
| |
Algunos
paisajes, o carteles como " Hielo Tomatito" serán
dificilmente comprensibles para quien no conozca la realidad
y mezcolanza que se han dado en la zona sur de Madrid en los
últimos años
|
De
la capital hacia el sur, y el oeste, las tierras de la comunidad
madrileña muy pronto se van haciendo manchegas. Desde las
ventanilla de un cercanias -otros trenes van demasiado rápido
para este propósito- que tomemos en Atocha dirección
a Aranjuez veremos diluirse la urbe, las industrias, los asentamientos
suburbanos, y aflorar arcillas, terrenos yesíferos y amplias
llanadas sembradas de cereal.
| ... |
 |
| |
Trazado
en negro la vía del tren
|
Con
la mirada también podemos seguir claros caminos que bruscamente
se interrumpen al llegar a una autopista, otra infraestructura,
cuartel, o propiedad privada. Uno de los tramos que con mayor claridad
nos pareció practicable para senderistas es el que media
entre Valdemoro y Cienpozuelos, aunque desde luego hay que elegir
un dia ni frio ni caluroso, pues no será facil encontrar
sombra ni abrigo.
Un
día bajamos en Cienpozuelos y primero nos encaminamos hacia
el pueblo. En un parque algo descuidado y con algunas trazas modernistas
encontramos pinos de hasta cuatro metros de perímetro, y
luego nos adentrarnos en el pueblo hasta llegar a la plaza Mayor;
claramente manchega, con interesantes soportales, pero sobre todo
llena de vida en aquella mañana dominguera de invierno.
| ... |
...
por
esa llanada, en la que pequeños cauces han cavado profundas
fosas, abunda el carrizo, hay almendros, ... y muchos conejos.
|
| |
|
Volvimos
a la estación de ferrocarril y desde allí fuimos en
busca del camino que tan claramente habiamos visto desde el vagón.
Cruzamos al otro lado de las vias por un tunel abierto a automoviles
y sin reservar espacio para peatones, y por las lindes de la carretera
llegamos a la rotonda, donde, por el arcén y con cuidado,
seguimos la carretera en dirección a Torrejón de la
Calzada hasta poco antes de su cruce con las vias del tren. Allí,
a poco más de un kilómetro de la estación,
salimos una pista por nuestra izquierda, o amplio sendero, que,
junto la via, cruza la carretera por otro tunel, ... y finalmente
nos encotramos con el campo en el que pocas dificultades encontramos
hasta llegar a Valdemoro, en que nuevamente cruzamos la vias del
tren por debajo. Entre
esas pocas dificultades resaltan las de las obras (zanjas, y estanques
con los que hay que tener cuidado) de los colectores en los que
creemos que se recogeran las aguas residuales que en algunos puntos
se pueden ver por esa llanada, en la que pequeños cauces
han cavado profundas fosas, abunda el carrizo, hay almendros, ...
y muchos conejos.
|