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.... Día 27-7-02. En esta ocasión, mi amigo Carlos, ha mostrado un especial interés en realizar la excursión de la Cuerda Larga y aunque hemos tenido que aplazar su realización en distintas ocasiones, por fin ha llegado el momento. Para ello hemos contado con la ayuda de su esposa, que amablemente nos ha traído hasta el Puerto de Navacerrada, pegándose un considerable madrugón. Hemos querido iniciar la caminata bien temprano con el fin de ahorrarnos los calores de la canícula veraniega y ascender los primeros tramos inclinados con la fresca de la mañana. A las 8 en punto, mochila al hombro y con buenas reservas de líquido a la espalda, iniciamos el ascenso a la Bola, la temperatura es muy agradable, probablemente unos 12/14 grados y por los alrededores, tranquilidad absoluta, algún que otro excursionista madrugador como nosotros y nada más, la masa ingente comenzará a llegar a partir de las 11. El ascenso por el camino lo hacemos con toda placidez y disfrutando de las vistas del Puerto y laderas de Siete Picos en la penumbra de la mañana, poco a poco el sol va desparramando sus rayos sobre las cumbres del Montón de Trigo, Mujer Muerta y el resto de las laderas este de la sierra. También comenzamos a ver las llanuras segovianas con el manto veraniego, el seco color oro de las mieses segadas y los secarrales de la meseta, la propia Segovia se nos descubre extendida al lado del Río Eresma. Con la ayuda de mi amigo Carlos, más versado que yo en el uso de los navegadores (GPS) en su aplicación marina, aprenderé algún uso más del GPS en mis aficiones senderistas. La altura a la que hemos partido, en el Puerto de Navacerrada, es de 1.862 mts. y la máxima a la que llegaremos será a 2.383 mts. que es la cima de la Cabeza de Hierro Mayor. Al llegar a la Bola, recibimos una ligera brisa, fresca y agradable, que viene del lado este y que nos aliviará considerablemente la temperatura durante todo el recorrido. Hemos visto las balizas blanca y roja del GR10, repasadas y con grandes dimensiones, en las rocas de todo el recorrido hasta el Puerto de la Morcuera. Antes de iniciar el descenso al Collado Guarramillas, hacemos una breve parada y al mismo tiempo comprobamos "rumbo", "posición", "desviación de curso", etc. etc. para irme familiarizando con términos de navegación que me servirán para sacar más provecho al GPS. También disfrutamos del entorno, contamplando los alrededores, Valle del Lozoya, Puerto de Cotos, Peñalara, Maliciosa, etc. etc. y tomar oxígeno para el ascenso al Cerro de Valdemartín a 2.278 mts. Ya en su cima, volvemos la vista atrás a contemplar las vistosas instalaciones de la Bola del Mundo, sus colores en contraste con el azul del cielo y a su derecha los verdes pinares de Valsaín. Nuevamente a descender al Collado de Valdemartín y también de nuevo la fuerte subida a la Cabeza de Hierro Menor a 2.365 mts. de altura, desde donde ya tenemos una buena panorámica de la Pedriza de Manzanares y todas sus moles graníticas. La colonia de buitres, habitual de la sierra, comienza a planear sobre nuestras cabezas, será una constante durante todo el trayecto y una envidia verlos volar majestuosamente, son los dueños del cielo, bueno salvo cuando alguna aeronave, por encima de ellos, hace valer su poder. Un breve descenso hacia el collado que separa ambas cimas y enseguida estamos en la Cabeza de Hierro Mayor a 2.383 mts. de altura, son ahora las 11, hemos tardado 3 horas de ralajada marcha, vemos los diferentes pantanos que retienen el líquido vital, Pantano de Valmayor, Santillana, Embalse de Pinilla, todos ellos bastante bajos de nivel, ha sido un año muy bajo en lluvias. Después de otro breve paréntesis, continuamos, ahora por zonas más planas y con buenas perspectivas de todo el Valle del Lozoya y todo el cordal entre Peñalara y el Puerto de Somosierra, el día está muy claro, por tanto, la vista alcanza grandes distancias, Sierra de Ayllón, Pico Ocejón, Sierra de la Cabrera, etc. etc. Son ahora una serie de lomas y pequeños collados hasta llegar a Asómate de Hoyos a 2.230 mts. de altura y punto de entronque con la Pedriza de Manzanares a través del Alto de Matasanos y a continuación las Torres del Circo Posterior. Ya tenemos a la vista, en primer lugar los escarpados Bailanderos y más al fondo la Najarra, por la derecha Soto del Real y la gran explanada a su alrededor, es cerca de la 1 del mediodía y nuestra intención es tomar el almuerzo en Bailanderos, la temperatura comienza a subir a pesar del viento del este. Una vez en los, a 2.126 mts. y siendo poco menos de las 2, a la sombra de las grandes moles de granito, nos disponemos a hacer un pequeño paréntesis para el obligado almuerzo. Mientras almorzamos tranquilamente, aparece un joven, que viene a buena marcha y que, algo más tarde, será nuestro compañero en el descenso a Miraflores de la Sierra, nos saluda cordialmente y continúa su fugaz paso, nosotros terminamos, con parsimonia, nuestro almuerzo y con mucha pereza, salimos al achicharrante sol de mediodía. En lugar de ascender a la Najarra, tomamos la senda que va faldeando en descenso hacia el Puerto de la Morcuera, ahora, por esta ladera, no hay ni brizna de aire y por tanto el calor es sofocante, dos parejas de excursionistas, una de ellas con un bebé, ascienden en medio de esta calorina, pensamos en lo valientes que son. A las 3,30 en punto llegamos al Puerto de la Morcuera a 1.796 mts. de altura, habiendo recorrido un total de 19,3 kmts. y empleado 5,30 horas en movimiento y un total de 7,30 horas desde el inicio, habiendo estado parados, por tanto, 2 horas. Rápidamente tomamos el camino que nace a la derecha de la carretera, que inicia su descenso hacia Miraflores y al lado del pinar, en ocasiones aprovechando la sombra de los primeros árboles, vamos descendiendo hacia nuestro destino. Ahora cruzamos pequeños arroyos que bajan entre los pinos y nos remojamos un poco en sus frescas aguas, ya vemos Miraflores abajo, muy cerca. De pronto, entre los pinos, el joven que pasó cuando estábamos almorzando, Eduardo baja sofocado, sudoroso y casi deshidratado, se ha metido por zonas algo complicadas, la maleza del pinar y algunos pasos algo difíciles al intentar descender a derecho desde la Najarra, lo ha pasado un poco mal, ahora se une a nosotros para, juntos, terminar en Miraflores. Eduardo es un chaval muy simpático, por tanto el resto del camino se nos pasará en un abrir y cerrar de ojos, dando vista a un pequeño pantano, descendemos derecho hacia el mismo y tomar un camino que nace aquí y entra en una zona de recreo en las afueras de Miraflores, en una urbanización. A las 5 en punto estamos en la plaza de Miraflores de la Sierra, una fresca cerveza en un bar, despedida de nuestro nuevo amigo Eduardo y a tomar el autobús para Madrid. Han sido otros 5 kmts. de recorrido, es decir, en total unos 25 kmts. entre el Puerto de Navacerrada y Miraflores de la Sierra, en 7 horas efectivas andando. © Juan Holgado agosto 2002
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