PUIGCERDÀ
-COLL
DE PAL
(23,85
Km - 6h30') 21
de junio de 2.003
Meitat
de França, meitat d'Espanya,
No
hi ha altra terra com la Cerdanya
En
un punto en la línea imaginaria que un tratado político-militar
convirtió en frontera, dividiendo la Cerdanya en dos mitades
artificiales, empieza su andadura el GR 4. En el mismo punto nace
también el GR 36 francés, que atraviesa la Alta
Cerdanya en dirección a Carcassone.
Desde
el puente sobre el Reür, el GR 4 sigue la carretera en dirección
a Puigcerdà; pero en unos cien metros, al llegar a la comisaría
de policía (aduana) se desvía a la izquierda por
una calle, pasando tras unos edificios y dejando a un lado la
casa-cuartel de la guardia civil. De esta manera, rodeamos la
ciudad y evitamos un tramo de carretera nacional, que circula
paralela un centenar de metros a la derecha del GR. Tras poco
más de veinte minutos, se llega a un cruce; a la izquierda
hay una carretera asfaltada, por la que el GR 11 se dirige hacia
Age y el Coll de la Creu de Meians para entrar en el Ripollès,
mientras que el GR 4 sigue otra pista también a mano izquierda;
el trazado antiguo continuaba derecho por el viejo camino de carro
de Puigcerdà a Alp, tras cruzar la vía del tren.
Por la derecha se accede al centro dePuigcerdà y a la estación.
| .... |

|
| |
Atravesando la Cerdanya en dirección a la Serra del
Moixeró, |
El
itinerario continúa ahora muy cerca del Segre, que queda
a la izquierda. El terreno es, de momento, totalmente llano, aunque
no por mucho tiempo, ya que la Tossa d'Alp y la Serra del Moixeró
van acercandose poco a poco. Un itinerario local conduce a la
cercana ermita de Sant Marc, a la derecha. Atravesamos el Pla
de Sant Marc y el Pla d'Arenes, junto al Molí de l'Anglès,
tras el cual cruzamos el Segre (45'). Al otro lado, un camino
a la izquierda lleva a Vilallobent, pero seguimos la orilla del
río, dejando otro desvío a Queixans. Un poco más
adelante, la pista se separa del río, hace una suave subida
y aparece en un paso a nivel, donde se cruzan la carretera N-152
con la vía del tren de Barcelona a Puigcerdà (1h10').
Dejando atrás la nacional, seguimos en la misma dirección
por una ancha pista, ahora paralela a otra carretera, que es la
que lleva a Alp y la Molina, hasta llegar al desvío que
accede a Urtx (1h30'). Aquí cruzamos bajo la carretera,
y al otro lado, junto a una cruz de término, torcemos a
la izquierda de nuevo; la pista que viene por la derecha es el
trazado antiguo, ahora asfaltado.
Continuamos
de nuevo paralelos a la carretera, ahora por el lado derecho,
hasta llegar al pequeño núcleo de Escardacs (1h50').
Aquí, el GR se separa de la carretera para bajar a cruzar
el Riu d'Alp, que recoge las aguas del valle de la Molina; después
se dirige a la derecha para encontrar la pista asfaltada que va
al golf de Fontanals. La seguimos a la izquierda, atravesando
por un puente la carretera de acceso al mal llamado Túnel
del Cadí, para entrar en Alp (2h10'), población
que creció enormemente a partir de la apertura del túnel.
Para retiradas antes de tiempo, la estación está
al otro lado del río, volviendo por la carretera hacia
Puigcerdà, un poco separada del pueblo
En
algún lugar del centro de Alp debe juntarse el GR 150,
que viene de Bellver, Urús y Das; pero no encontré
ninguna indicación sobre su itinerario. Ambos senderos
comparten el recorrido hasta el Coll de Pal (donde, por cierto,
tampoco hay ninguna indicación, lo que me hace pensar que
el GR 150 todavía es, más bien, un "sendero fantasma").
Se
sale de Alp por la carretera de la Masella; aquí ya empezamos
a remontar las montañas del Moixeró, por lo que,
evidentemente, se acabó el terreno llano, pero de momento,
en este corto tramo asfaltado, el desnivel no es muy importante.
Abajo, a la izquierda, pasa el Riu d'Alp, en la cola del valle
de la Molina; del otro lado se ve perfectamente la vía
del tren y la carretera nacional, que empieza a ascender la Collada
de Tosses, y hacia atrás, empezamos a ganar una preciosa
vista del valle del Segre y la Alta Cerdanya, delimitada por las
montañas más altas de la zona: el Puigpedrós
y el Carlit, todavía con algunas manchas blancas.
Al
cuarto de hora de salir de Alp (2h25'), la carretera hace una
pronunciada curva a la derecha; la dejamos y seguimos por un camino
a la izquierda, más o menos llano hasta cruzar un torrente.
Ahí empieza la fuerte subida, en dirección a unas
rocas, hacia la izquierda, dejando dos senderos un poco desdibujados
a la derecha que parecen volver a la carretera. Sigue subiendo
al doblar la ladera de la montaña, en dirección
a un cerro coronado por una senyera, la Roca Castellana;
pero poco antes de llegar a ésta, el sendero la rodea por
la izquierda para alcanzar una pista que pasa por detrás
(2h50') y que viene de la carretera de la Masella. Seguimos la
pista hacia la izquierda, llana de momento, durante unos cinco
minutos, pero la dejaremos al llegar al cercano Torrent del Clotar;
cruzamos una valla para el ganado y volvemos a subir por otro
pequeño sendero, enfangado y paralelo al torrente en principio;
después nos vamos separando poco a poco, dejandolo a la
derecha, y nos internamos, siempre en subida, en un espeso y precioso
bosque de pinos, de donde podría aparecer una hada, un
elfo o un duendecillo en cualquier momento.
Cuando
se va abriendo el bosque y aparecen algunos claros cubiertos de
hierba, señal que nos acercamos a las instalaciones de
la Masella: a partir de aquí empeora bastante la señalización
del GR, y no es difícil perderse (lo digo por experiencia
propia). No habrá problema para aparecer, siguiendo el
sendero, en un vial asfaltado que desciende a un depósito
de agua; hay que subir por ese vial a la derecha, siempre ganando
altura. En seguida hace una curva a la izquierda y el GR vuelve
a entrar en el bosque, en dirección, al parecer, a la carretera
que sube de Alp; pero aquí el camino es bastante confuso,
y a la postre hay una franja totalmente pelada de árboles
y encima en obras, por la instalación de una línea
eléctrica. Tras dar más vueltas que un tonto en
busca de alguna señal que me indique, me fui hacia un cercano
camino asfaltado, la Av. Catalunya, y siguiéndola a la
derecha aparecí en la carretera. Creo que esta avenida
es la continuación del vial anterior, por lo que hubiera
sido más facil dejar el sendero del bosque y continuar
subiendo por asfalto.
En
la carretera, hacia la derecha, todavía hay alguna señal
de GR, pero en seguida entro en la Masella (3h30' - 1.700m.) y
las pierdo completamente. Al llegar al "centro", por así
llamarlo (consiste en algunos bloques de apartamentos, un par
de hoteles y algún restaurante y pocos comercios, la mayoría
cerrados) voy buscando la pista que, según el mapa y la
guía del GR, empieza aquí y sube hasta Coll de Pal;
es la continuación de la carretera que viene desde Bagà,
última población antes de llegar al túnel,
al otro lado de la Serra del Moixeró, y en más de
una guía de carreteras he visto que es practicable sólo
para todo terrenos, por lo que no creo que me cueste encontrarla.
Subo por unos escalones hacia los remontes de esquí y el
bar de las pistas (3h50'), y allí veo, arriba a la izquierda,
la "carretera" de Coll de Pal… Me recibe con una cuesta de esas
que quitan las ganas, pero al menos, vuelvo a encontrar las señales.
La "pista" o carretera sin asfaltar aprovecha otra "pista" de
esquí, y la subida que hace es considerable. Seguramente,
en pleno invierno, con los esquís puestos y bajando, esta
pista sería una gozada, pero cuando empieza el verano,
a mediodía, con el mochilón a cuestas y a patita,
se hace bastante duro. Al dejar atrás las instalaciones
de la estación de esquí, se sube en medio de un
bosque, pero luego se va abriendo y empiezan a aparecer los prados
subalpinos y sus rumiantes pobladores.
Tras
una media hora de fuerte subida se deja una pista a la izquierda;
la nuestra serpentea un poco y en una curva cerrada a la derecha,
se separa otra pista, también a la izquierda (4h30'), que
se acerca a un pequeño refugio libre en la Pleta de les
Vaques, una cabaña de pastores bastante precaria pero que
bien puede servir para pasar una noche. La pista gira y sigue
subiendo, se va cruzando con la pista de esquí, que puede
servir de atajo si se hace de bajada (de subida, realmente, no
lo aconsejo). Más adelante se pasa por un collado, entre
el Tossal de la Pia a la izquierda y la ladera que baja del Tossal
d'Alp, mucho más arriba, a la derecha; de ahí baja
una pista, cerrada al tráfico, y acaba el bosque; seguimos
sin dejar la pista-carretera, que sigue subiendo, ahora quizá
un poco más suave. Encontramos algún camino que
sube a la derecha hacia la Tossa d'Alp, y en mi mapa del I.C.C.,
bastante antiguo, parece que el GR sube hasta casi la cima para
volver a bajar; ¡menos mal que está equivocado!, porque
todavía hay un buen desnivel hasta el pico, y no tengo
muchas ganas de subir tontamente más de 300 m. para luego
volverlos a bajar.
| .... |

|
| |
El
Puigmal aparece nublado, al otro lado de la Collada de Tosses,
|
La
pista pasa poco después por el Coll de la Mola; desde aquí
se domina todo el valle de la Molina. Abajo, al fondo del valle,
se ven las instalaciones de la estación de esquí,
y al otro lado, la carretera nacional, la Collada de Tosses y
el Puigmal dominando la zona. Incluso me parece ver a lo lejos,
por encima de la N-152, el perfil de una pista que bien podría
ser el GR 11, antes de pasar el Coll de la Creu de Meians. Por
este lado ya se va acercando el Coll de Pal; pasamos por la Font
Gran o Font d'Alp (5h20'), ahora seca, y seguimos la pista, que
por fin ha dejado de subir. Queda un desnivel de unos 100m. hasta
el Coll de Pal, y parece que va a ser bastante más suave
que el tramo anterior. En efecto, ahora la pista sigue ladeando
la montaña de la Tossa, alrededor de la cota 2.000. Un
rato después empieza el asfalto (6h) y entramos en la provincia
de Barcelona; hasta aquí llegan los vehículos que
suben desde Bagà, aunque los todo terreno pueden seguir
la pista y bajar a la Masella.
Parece
que aquí, según el mapa y la guía, el GR
deja la carretera y baja un poco hacia la izquierda, para seguir
alguno de los senderos que cruzan los prados; pero la señalización
brilla por su ausencia, y para no complicarme la vida, sigo por
el asfalto. Se están empezando a tapar las cimas, y no
me haría ninguna gracia encontrarme con una tormenta aquí
en medio. También se ven aquí algunos remontes,
son los de la pequeñísima estación de Coll
de Pal, perteneciente a Bagà; al cabo de unos meses, al
iniciarse de nuevo la temporada de esquí, me enteré
por la prensa que esta estación y la de la Molina quedarán
comunicadas en poco tiempo por medio de algún remontador.
| .... |

|
| |
El
Coll de Pal, paso estratégico entre el Berguedà
y la Cerdanya, y punto de unión de muchos itinerarios
|
Antes
de llegar al final de la etapa pasamos por un restaurante de la
estación, ahora cerrado. Solo quedan unos veinte minutos
hasta el Coll de Pal (6h20' - 2.110m.), paso estratégico
entre la Cerdanya y el Berguedà, entre las cuencas del
Segre y del Llobregat, y punto culminante del GR 4. A la derecha,
la cresta que sube a la Tossa d'Alp (2.531m.), por la que teóricamente
(ya que sigo sin ver ninguna señal) sube el GR 150-1, que
recorre la Serra del Moixeró y parte de la del Cadí,
por la divisoria. Una pareja ha dejado aquí el coche y
empieza la ascensión, a buena hora, pienso, ya que son
más de las tres de la tarde, y la cima está tapada.
Por la izquierda se sube al Puigllançada (2.409m.), y de
frente se abre una preciosa vista sobre la parte alta del Berguedà,
el Pedraforca, las Penyes del Moixeró, el Cadí y
la Serra de Catllaràs.
| .... |

|
| |
La Serra de Catllaràs es el próximo destino
del sendero, tras pasar por la Pobla de Lillet
|
Al
pasar el Coll de Pal, el GR 4 deja la carretera y baja por un
sendero pedregoso, hasta encontrar una bifurcación, donde
nace la variante 4-2 (Coll de Pal - Ref. Rebost - Bagà
- Guardiola de B. - Falgars) y se desvía también
el sendero fantasma GR 150 (sigo sin encontrar mención
alguna a este sendero en los postes indicadores). Por estos senderos,
a la derecha (o bien, desde Coll de Pal, continuando por la carretera),
se llega en poco más de media hora a un gran refugio de
la Diputación de Barcelona. En esta zona también
hay señalizados unos itinerarios de la U.E.C. de Bagà.
Para variar un poco, seguí uno de estos, una pista que
nace junto al refugio y que baja hasta el pueblo abandonado de
Sant Genís de Gavarrós, donde planté la tienda,
viendo que el cielo ya se había despejado.
©
texto Carles Danon enero 2004
|