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Me
temo que se ha trivializado en exceso la travesía de
Cuerda Larga ...
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Me temo
que se ha trivializado en exceso la travesía de Cuerda Larga.
Hay incluso una carrera, ahora en septiembre. Por eso, lo malo y lo
bueno de Cuerda Larga es que nunca te sientes sólo. Y que en
cuanto derivas por cualquiera de sus bajadas no oficiales, lo sueles
estar.
Se puede uno atrever con Cuerda Larga con el peor de los tiempos y
con la más adversa de las situaciones, porque siempre aparecerá
alguien. No obstante, tiene sus momentos mejores y peores.
Por ejemplo en invierno, con la nieve y los cielos limpios y transparentes.
Es muy hermosa.
O en los entretiempos.
La Cuerda Larga es sencilla pero exige un apreciable esfuerzo físico.
Es por eso que más de una y más de dos veces la he hecho
como tal: en vez de entrenar en un parque de Madrid, ¿por qué
no hacer Cuerda Larga dandole fuerte?
A pesar de la concurrencia la sensación de perspectiva, de
espacio abierto y de extensa panorámica siempre es aliciente
y punto a favor. Y en estos apartados, Cuerda Larga es sobresaliente.
©
Diego García Archilla
septiembre 2002