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Ascensión
al Pico del Lobo
Texto
y ficheros para GPS: Guillermo Amores Descargar
fichero de Power Point con el perfil >>
Hoy nos encontramos en el
Puerto de la Quesera dispuestos a ascender a su cumbre. El día es
estupendo, ni una sola nube y una fresca brisa que hace muy agradable
la marcha. Poco a poco hemos ido superando las diferentes cotas que
nos hemos encontrando a nuestro paso y, acompañados de unas impresionantes
vistas durante todo el recorrido, alcanzamos nuestro objetivo. Tras
reposar un rato en la cima disfrutando de este encantador entorno,
decidimos descender y terminar lo que nosotros hasta ese momento pensábamos
que iba a ser un día maravilloso, ¡que equivocados estábamos! Al poco de comenzar el descenso
Carlos se encuentra mal, dice que tiene un fuerte dolor en el pecho,
le descargamos el macuto y paramos un momento, enseguida nos dice
que quiere intentar seguir. Dani carga con su mochila y yo le dejo
mi bastón, lo intenta pero no puede dar ni un paso más. Nuestra preocupación
va en aumento, Carlos no consigue recuperarse y tras un tiempo prudencial,
decidimos que no podemos esperar más, el asunto parece bastante grave. Avisamos al 112, les decimos
lo que ocurre y gracias al GPS les damos las coordenadas exactas de
nuestra posición. Cuando llega el equipo de rescate, el médico diagnostica
un infarto de miocardio y tras proporcionarle los medicamentos necesarios
es evacuado en helicóptero al Hospital de Burgos. No permiten que ninguno de
nosotros le acompañe en el helicóptero, así pues decidimos terminar
la marcha para recoger los coches. Daniel y María José se van al
hospital de Burgos y los demás nos ponemos en contacto
con la familia. Una semana después, justo en el momento que escribo
estas líneas, Carlos ya se encuentra en casa, el susto ha pasado y
desde aquí, tanto Carlos como todos los que estábamos
con él quisiéramos transmitir nuestro agradecimiento
a todas las personas que han colaborado en este feliz desenlace. 3 de junio 2006
Iniciamos la marcha en el Puerto
de la Quesera; 1707m. Aunque hay una pista de tierra que sin demasiado
esfuerzo nos llevaría hasta el collado de San Benito, nosotros preferimos
ascender hacia por la empinada loma de Caseruelas, que desde el mismo
puerto nos va a permitir ir disfrutando de un paisaje increíble y
que de otra manera nos perderíamos. El camino aunque algo erosionado
es amplio y poco a poco vamos ganando altura por la loma. El primer
repecho es un buen aperitivo de lo que nos espera durante la jornada.
Una vez superado sigue una leve bajadita para alcanzar un pequeño collado. Proseguimos
nuestra ascensión y, tras tomar un atajo que nos permite no perder
altura, volvemos a coincidir con el amplio camino que surca toda la
loma. Mientras progresamos en nuestra ascensión podemos disfrutar
a nuestra derecha de unas preciosas vistas sobre el Porrejón, La Buitrea
y el valle de Riaza con Riofrío de Riaza en primer término y al fondo
Riaza. Nuestra marcha continúa superando un repecho bastante pronunciado
en donde empiezan a aparecer los primero pinos. La pendiente, aunque
fuerte, no es demasiado larga y una vez superada volvemos a perder altura para dejarnos caer
hacia el Collado de Prado Llano. Continuamos por la misma divisoria de aguas ascendiendo nuevamente por un terreno bastante inclinado, enseguida la pendiente va perdiendo inclinación y nos permite ganar, ya con menos esfuerzo, la rocosa cumbre del Calamorro de San Benito; 1867m (35 min. desde el Puerto de la Quesera).
A partir de aquí el camino realiza un marcando giro hacia el suroeste perdiendo altura por la extensa pradera que nos lleva hasta la amplia escotadura del collado de San Benito, donde por la izquierda también llega la pista que nace en el puerto. Aunque la cuesta que a continuación nos toca superar parece que nos va a requerir bastante esfuerzo, nosotros nos lo tomamos con cierta filosofía y poco a poco continuamos ganando altura por la empinada loma. Tras un primer tramo de fuerte pendiente se llega a un punto donde el camino gira ligeramente a nuestra derecha y la pendiente pierde algo de intensidad alcanzando un pequeño llano de no más de 20 metros, para seguidamente acometer la breve subida que nos llevará al Cerro del Aventeadero; 2006m (36 min. desde el Calamorro de San Benito). Desde este punto tenemos unas buenas vistas de La Estación de Esquí de La Pinilla.
Nuestra
progresión continúa por un pedregoso camino que en tiempos se utilizaba
para el mantenimiento del remonte que subía al Pico del Lobo. El camino
se inclina bastante, pero a estas alturas de la marcha no nos resulta
nada extraño y nos vamos acostumbrando a este continuo sube y baja.
A veces es bueno salirse por los laterales donde el terreno está menos
erosionado y la progresión se hace relativamente más cómoda. Tras
un giro a nuestra derecha viene otro a la izquierda para, con fuerte
pendiente, seguir ganando altura. Se alcanza un pequeño rellano que
resulta un alivio para nuestras piernas y poco después seguimos con
nuestra ascensión para alcanzar el precioso Portillo de Las Peñuelas.
Al alcanzar este collado, la
panorámica es impresionante y desde este punto damos por primera vez
vista a nuestro objetivo. Aunque algo ilusionados
por la cercanía de la cima nos resulta desagradable observar las ruinas
que quedan de lo que fue la estación superior del telesilla de la
estación de La Pinilla. Ruinas que nadie se ha preocupado de retirar
de este encantador lugar. Descendemos suavemente disfrutando del bonito Valle de los Cantos que queda a nuestra izquierda. Se llega a un punto donde nos salimos del camino siguiendo un senderillo que nos va ahorrar unos metros del camino principal y una vez de nuevo en él acometer los último metros que nos quedan para llegar al vértice geodésico que delimita la cumbre del Pico del Lobo; 2272m (40 min. desde el Cerro del Aventeadero; 1h 51 min. desde el inicio). Desde esta singular atalaya las vistas que se nos ofrecen son realmente especiales; en días claros podemos divisar los Picos de Urbión , pero como he dicho en otras ocasiones con ayuda de una brújula pedemos identificar los más cercanos y si me dan a elegir me quedaría con la preciosa estampa que forman las cumbres y el valle que hay entre el Pico del Lobo y el Cerrón.
En un principio teníamos previsto descender a la Pinilla desde el collado del Aventeadero para lo cual tendríamos que volver sobre nuestros pasos. En la misma cumbre decidimos cambiar la alternativa y bajar por las pistas de esquí. Así pues nos encaminamos hacia el oeste para alcanzar la Cuerda de la Pinilla para seguir por el camino que lleva hasta el Hayedo de Montejo. El camino es amplio y se desarrolla por un terreno bastante llano que bordea por la izquierda unos pequeños coteros. Pronto se alcanza un amplio collado donde vemos grandes piedras cuadradas pertenecientes a la pista de esquí de la Pinilla, cuyos edificios ya podemos ver desde donde nos encontramos. Aquí abandonamos el camino y giramos a nuestra derecha dirigiéndonos hacia la línea de cables de la pista. Descendemos desviándonos ligeramente a la izquierda donde encontramos un senderillo que nos permite perder altura sin mayores problemas. Se alcanza un punto donde el camino se aleja de las pistas y sigue a media ladera para realizar unos zigzgas que nosotros aprovechamos para bajar a pico directamente entre piedras hasta la inclinadísima pista de esquí que recibe el nombre de “La Periférica”.
Descendemos por la pista hacia el noroeste que con muy fuerte
inclinación y gran esfuerzo nos lleva hasta una encrucijada de pistas
de esquí. A partir de aquí
hay un sinfín de pistas, nosotros seguimos por la que encontramos
de frente que recibe el nombre del “Testero” y que con
rumbo noroeste pierde altura hacia la estación. Nos salimos
a la izquierda para tomar un camino carretero que nos facilita el
descenso y desemboca en la pista del “Retorno” que ya con menos pendiente
nos lleva hasta las edificaciones de La Pinilla; 1500m (1h 07 min.
desde el Pico del Lobo; 3h. 08 min. desde el inicio). Los
tiempos indicados en esta descripción son netos de andar; a ellos
habrá que sumar los que se gasten en descansar, comer o simplemente
admirar el paisaje. A modo indicativo requiere entre 5h 15 min. y
5h 45 min. para realizar la marcha sin agobios.
© Guillermo Amores
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