Un
paseo por Garachico
Texto
y fotografías de Francisco Fariña febrero
2005
francisco_farina@yahoo.es
En
la costa norte de Tenerife, a 62 kilómetros
de la capital de la Isla, yendo por la autopista TF-5 desde Santa
Cruz de Tenerife, se encuentra el municipio de Garachico
que
junto con Buenavista y Los Silos forman
lo que se denomina Isla Baja. Su casco urbano se
encuentra a unos 10 metros de altitud y tiene una extensión
de unos 30 km2 , mereciendo la denominación
de Villa y Puerto ya que fue el más importante puerto de
atraque de la Isla en los siglos XVI y XVII, por donde entraban
y salían todo tipo de mercancías para abastecer
a la costa norte de la Isla. Alrededor del puerto, para cuya defensa
se construyó el Castillo de San Miguel, fue
surgiendo una población compuesta por todo tipo de gente,
desde mercaderes y comerciantes, hasta familias mucho más
adineradas y nobles, pasando por congregaciones religiosas y hasta
todo tipo de artistas, constituyendo un lugar privilegiado para
vivir, construyéndose casas señoriales y palacios
que hoy en día tenemos el gusto de visitar en su bello
casco histórico, como es el caso de la Parroquia
de Santa Ana, del siglo XVI, el Palacio de los Condes
de la Gomera o el Castillo de San
Miguel, así como varios conventos y casas señoriales
al más puro estilo arquitectónico canario.
Todo
este apogeo económico y de bienestar desapareció
con la erupción, en 1706, del Volcán de Arenas Negras,
que duró desde el 5 de mayo hasta el 13 de junio en que
se consideró totalmente extinguido. Este arrasó
la aldea de El Tanque, hoy convertido en término
municipal, y parte del pueblo de Garachico. Con
la poderosa erupción desaparecieron casas, palacios y hasta
la Iglesia de Santa Ana, reconstruida poco después; pero
la mayor fuente de riqueza del municipio, su puerto, fue arrasado
y destruido totalmente por la furia de las lavas del volcán.
El auge comercial que había alcanzado el Puerto y
la Villa de Garachico se derivó a otros municipios
más importantes, dejando a un segundo plano la importancia
que tenía. Los vecinos rehabilitaron sus casas y se dedicaron
a la agricultura y la pesca, también hubo un intento de
recuperar el puerto, pero sus esfuerzos fueron en vano porque
ya las mercancías que llegaban a la Isla lo hacían
por los puertos de Santa Cruz y Puerto de la Cruz establecidos
definitivamente como puntos neurálgicos de la economía
de la región.
En
la actualidad, Garachico es paso obligado de turistas y habitantes
de todos los pueblos de Tenerife que se dirigen hacia el Parque
Rural de Teno a disfrutar de sus maravillas naturales,
disponiendo de infraestructuras suficientes para acogerlos como
son los restaurantes que ofrecen lo mejor de la cocina canaria
en cuanto a pescado y mariscos se refiere. También dispone
de un hermosísimo casco histórico declarado por
el Gobierno de Canarias en 1994 Bien de Interés Cultural
con la categoría de Conjunto Histórico y que se
ha llevado, debido a la belleza de su arquitectura, la concesión
de la Medalla de Oro de Bellas Artes como reconocimiento a su
trayectoria cultural y artística.
Podríamos
hacer un recorrido Histórico y monumental por el casco
histórico comenzando por la Plaza de la Libertad
también conocida como Plaza de Arriba,
donde hay un quiosco de madera de principios de siglo así
como un monumento dedicado a Simón Bolívar. Frente
a esta plaza está el Palacio de los
Condes de La Gomera, construido en el siglo XVI por maestros
canteros de Gran Canaria. El Convento de San Francisco de
Asís junto a la Iglesia de Ntra. Sra. de
los Ángeles fundados ambos en 1524. En la Iglesia,
de una sola nave, destaca una talla de Ntra. Sra. de la Luz, una
de las más antiguas de Garachico, de 1525 y el Convento
alberga la biblioteca municipal, la casa de la cultura, varios
museos y el archivo. Anexo a estos inmuebles está el ayuntamiento
con fachada de influencias neoclásicas.
La
iglesia matriz de Garachico es la de Santa Ana, un bello edificio
fundado en 1520 que sufrió graves daños en la erupción
de 1706 y que luego fue reconstruida siguiendo los planos originales.
En el interior destaca un artesonado mudéjar y varias capillas
con retablos barrocos, así como varias tallas religiosas
de los siglos XVII y XVIII, destacando la imagen de Santa Ana,
del siglo XVI, patrona de la Villa.
Digna
de mención es la Casa de los Marqueses de La Quinta
Roja http://www.quintaroja.com/,
también reconstruida después de la erupción,
de arquitectura tradicional canaria con madera de tea labrada,
convertida en hotel rural y recomendado en las mejores guías
turísticas como de gran calidad.
En
el mismo centro urbano también se encuentra la Plaza
Juan González de la Torre o Plaza
de Abajo en la que está la entrada al Parque
Puerta de Tierra, donde aún se conserva el arco
de la puerta por donde estaban obligados a pasar todas las personas
y mercancías que llegaban al antiguo puerto. En este lugar
hay un viejo lagar de madera perteneciente a una antigua hacienda
de la Villa y un espacio dedicado a Rafael Alberti.
En
las piscinas naturales de El Caletón, se
encuentra un paseo muy atractivo a orillas del Atlántico
donde podemos visitar el Castillo de San Miguel,
mandado a construir por el emperador Carlos I de España
en 1575 para la defensa de tan importante puerto, destacan los
escudos de la corona española y de varias familias nobles
de la época. Desde este lugar hay una vista magnifica del
Monumento Natural del Roque de Garachico, declarado
así en 1987 y posteriormente definido como área
de sensibilidad ecológica por el Gobierno de Canarias.
En
cuanto a espacios naturales se pueden destacar varios senderos
en la parte alta del municipio, uno que sale desde la ermita del
barrio de La Montañeta en suave
ascenso hasta una parada de guaguas donde hay una señal
indicadora de "Arenas Negras", a partir de ahí
se sigue una pista de tierra con un poco mas de desnivel hasta
dos kilómetros después llegar hasta el Parque
Recreativo de Arenas Negras donde podemos disfrutar de
buenos servicios de ocio en la naturaleza y de preciosas vistas
del Volcán de Arenas Negras
o de Trebejo, que entró en erupción
en 1706. La otra opción podría ser partiendo desde
el barrio de San Juan del Reparo, descendiendo por
las coladas lávicas del volcán, por un antiguo camino
de herradura empedrado y acompañado de un precioso pinar
canario (Pinus canariensis)
con
cerrajas (Sonchus congestus) y bejeques (Aeonium canariense),
teniendo unas magníficas panorámicas del municipio,
para luego llegar al casco histórico de Garachico.
En
definitiva que el Puerto y Villa de Garachico es un lugar muy
aconsejable y recomendado para disfrutar de un día distinto
en la Isla; nos ofrece desde paseos tranquilos por sus calles
estrechas y adoquinadas contemplando la maravillosa arquitectura
canaria, hasta senderismo por sus espacios naturales, pasando
por visitas a su patrimonio histórico y comidas en restaurantes
muy pintorescos donde ofrecen lo mejor de la cocina canaria. Será
una visita inolvidable, lo aseguro.
©
Texto y fotografías de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es