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TOTO
- MADRE DEL AGUA
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Distancia
total: 9 km
Duración total: 2 h 40 m
Tipo
de marcha: Travesía
Tiempos
de marcha:
Toto
- Degallada de los Granadillos: 36 m
Degollada
de Granadillos - Presa de las Peñitas: 40 m
Presa
de las Peñitas - Barranco Madre del Agua (fin de recorrido):
1 h 24 m
Desnivel:
Ascendente:
200 m
Descendente:
420 m
Cota
mínima: 50 m
Cota máxima: 480 m
Dificultad:
baja
Tipo
de camino:
Pista, sendero y lecho de barranco.
Agua
potable:
No hay en todo el recorrido.
Cobertura
móvil: Media.
Protección:
En su mayor parte, Parque Rural Betancuria
Cartografía:
S.G.E. 1:50.000 Hoja 46-60
Comienzo:
Se parte de la Iglesia del pueblo de Toto (Fuerteventura)
Final:
Km. 1.5 carretera FV 621 de Ajuy al cruce con la FV 605 (Pájara-La
Pared)
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Partimos
De la Plaza de la Constitución, donde se encuentra la Ermita
de San Antonio, del siglo XVIII, y bello ejemplo de la arquitectura
religiosa tradicional. Subiendo calle arriba, por la Cuesta de San
Antonio, en seguida vemos el Barranco de Toto a nuestra derecha.
A unos cien metros de la última casa, sobrepasado un molino
americano a nuestra derecha alcanzamos la pista que sigue el fondo
del barranco cruzando junto al muro de una gavia con alambrada.
También
podemos alcanzar dicha pista cogiendo la primera calle a mano derecha
(calle Párroco Berriel Suárez, con indicación
de "parque infantil y polideportivo"). Descendiendo por
ella, a unos cien metros, nos encontramos con el Barranco de Toto
que seguiremos a nuestra izquierda.
Una
vez alcanzada la pista, a la altura del segundo molino americano,
subimos por ella. Caminamos entre gavias dejando a nuestro lado
morales, higueras y un pino canario junto al camino que constituye
una rareza en esta zona. Más adelante encontramos un gran
algarrobo a nuestra derecha, y numerosas tabaibas que nos acompañarán
hasta la degollada.
A
unos 16 minutos de tomada la pista (22 minutos desde la salida),
y dos minutos antes de que ésta termine encontramos a mano
izquierda según subimos el viejo camino recientemente restaurado
y que seguiremos. El comienzo está marcado por mojones de
piedra y empieza a subir a media ladera hacia la Degollada de Granadillos.
Seguimos encontrando un espléndido tabaibal y mucha vegetación
arbustiva.
A
los 14 minutos alcanzamos la degollada (36 minutos desde el comienzo).
Nos encontramos con un pequeño refugio de piedra. Atrás
dejamos el valle de Toto y el municipio de Pájara. Entramos
en Betancuria y el sendero desciende en dirección noroeste
hacia la Presa de Las Peñitas que vemos al fondo y que puede
encontrarse sin agua durante muchos meses al año.
Según
vamos descendiendo, podemos observar muritos de contención
en la ladera y que se construyeron para evitar la erosión.
También encontramos jorjados a ambos lados del sendero. Es
ésta una planta endémica de Fuerteventura que indica
que nos encontramos en una zona con más humedad de lo habitual
en la isla. Del mismo modo se observa algún acebuche u olivo
silvestre de porte arbustivo ya que las cabras y los conejos no
le dejan crecer. Aparecen "cornuas" con frutos como cuernos
(de ahí el nombre) endémicas de Fuerteventura y Lanzarote,
así como romero marino. Oímos algún guirre
y a los omnipresentes cuervos.
En
12 minutos (48 desde el comienzo), cruzamos la carretera FV-30 de
Pájara a Betancuria. El sendero continúa claramente
al otro lado de la carretera. En seguida se hace más confuso
perdiéndose en ocasiones. Aún así no hay pérdida
posible ya que nos dirigimos al pequeño palmeral que se ve
al fondo antes del embalse de Las Peñitas. Alcanzaremos la
casa blanca que se divisa a la izquierda del palmeral.
Llegamos
a la casa y tomamos la pista que discurre entre ésta y unos
campos de cultivo con noria estanque y muchos frutales. Hemos caminado
21 minutos desde la carretera y 69 desde el comienzo.
Continuamos
por la pista que pronto se convierte en asfalto y en seguida cruza
un barranquillo. Lo seguimos a nuestra izquierda abandonando la
pista asfaltada hasta llegar a unas casas abandonadas a través
de un cañaveral que a veces dificulta el paso. Llegamos a
las casas abandonadas en 7 minutos más (76 minutos desde
el comienzo). Hemos alcanzado la cola del embalse de Las Peñitas.
Detrás
del cañaveral vemos un bosque de tarajales. Lo rodeamos o
cruzamos por donde podamos para alcanzar un sendero que transcurre
en el otro lado del bosque, y alcanza el muro de la presa, a nuestra
izquierda según miramos desde las casas abandonadas (dirección
oeste).
Alcanzado
el sendero lo seguimos a nuestra izquierda. El embalse es hogar
de aves como la focha común, el herrerillo común y
la tarabilla canaria, esta última endémica de Fuerteventura.
Llegados a la presa seguimos el camino claramente marcado en la
margen derecha. En 17 minutos (93 desde el comienzo) llegamos a
la pequeña ermita de La Virgen de La Peña ( Patrona
de Fuerteventura). Precioso paraje de pozas y roca erosionada por
el agua llamado Mal Paso. Por aquí entraron por primera vez
los conquistadores y la tradición dice que La Virgen se apareció
a dos franciscanos.
Por
encima de la ermita continuamos por el sendero que traíamos,
construido para soportar una tubería y que continúa
por la roca en dirección al palmeral. Una vez alcanzado éste,
seguimos descendiendo por el lecho del barranco de Mal Paso. A nuestra
izquierda las casas de Buen Paso y a nuestra derecha, una gran gambuesa
y casas abandonadas.
Caminando por el barranco y a los 39 minutos de abandonada la ermita,
cruzamos un camino asfaltado que conduce a una granja de cabras
que queda a nuestra derecha. Al poco rato se incorpora otro barranco
por nuestra izquierda que uniéndose al que estamos siguiendo
forma el barranco de Ajuy.
A
los 54 minutos desde la presa de Las Peñitas (147 minutos
desde el comienzo) llegamos al barranco de La Madre Del Agua a nuestra
derecha. Se agradece el oasis: palmeras, agua y cañaverales.
Continuamos
nuestro camino, y a 8 minutos surge a nuestra izquierda una pista
asfaltada. La tomamos y transcurrido 1 minuto, estamos en el punto
de llegada. Hemos empleado en tiempo real de marcha 2 horas y 40
minutos. Si deseamos prolongar el pateo, continuamos durante 1,5
km por el barranco hasta llegar al pueblo de Ajuy, donde nos espera
una playa de arena negra y varios bares y restaurantes en los que
podemos reponer fuerzas.
©
texto e imagenes Higinio José García Moreno
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