CRUZ
DE FUNE-PISTA DE LA ESPERANZA -BOSQUE DE AGUA GARCÍA
(TACORONTE)
| .. |
 |
| |
Capillita
de la Cruz de Fune
|
Domingo
3 de abril de 2005,
estaba deseando que llegara este día para hacer la segunda
parte de la ruta que había dejado quince días antes
en el Bosque de Agua García. El punto de partida es el
mismo, el parque recreativo Lomo de la Jara, que
a estas horas está solitario y con un poco de frío,
unos 14 grados, a pesar de que el día esta completamente
despejado, el motivo es que aún los rayos del sol no han
traspasado las ramas de los grandes pinos que hay aquí.
Al lado izquierdo del recinto, están los servicios de lavabo
del parque y un pequeño sendero que se adentra en el cauce
del Barranco de Toledo donde aún persiste
un pequeño reducto de laurisilva; a la derecha de este
camino sube otro por el borde del barranco que incluso tiene unos
tramos escalonados con peldaños de madera y que va a finalizar
justo por encima del parque recreativo, en la pista principal,
aunque hay varias bifurcaciones que se adentran en el monte. Llegado
a la Pista de Fuente Fría, ignoro el primer
cruce denominado Vereda de Cha Rosa
y voy directamente a la segunda bifurcación a la izquierda
señalizada como Cruz de Fune,
me interno por la pista que es ancha y con firme endurecido hasta
unos 300 metros donde hay una pequeña capilla rodeada de
mucha vegetación, entre la cual también encuentro
acebiños y laureles. Según la leyenda este es un
sitio con algo de misterio ya que aquí falleció
un personaje foráneo muy conocido en la zona llamado "Fune",
de ahí que a este lugar se le conozca con ese nombre. A
la izquierda de la capillita, que por cierto está llena
de cruces a modo de ofrenda, parte una pista hacia el parque y
otra está señalizada como Pista a la Esperanza,
que como su nombre bien indica me llevará hasta
los límites forestales del municipio de El Rosario
o mas conocido como La Esperanza. Asciende muy suavemente
la pista entre restos de lo que fue un frondoso bosque de laurisilva,
destacando el Acebiño (Ilex canariensis), el Laurel (Laurus
azorica), el Follao (Viburnum rigidum) y entre los matorrales
puedo ver el helecho, el Brezo (Erica arborea) que en esta época
esta completamente en floración y algún Cerrajón
(Sonchus acaulis) y por supuesto la Morgallana (Ranunculus cortusifolius)
de preciosas flores amarillas. A la derecha una desviación
hacia la Pista de Cuatro Veredas y mas adelante
otra a la izquierda sin señalizar con una valla de madera,
las ignoro y sigo mi camino hacia los montes de La Esperanza,
la vegetación es la misma pero cada vez mas frondosa, voy
encontrándome pequeños senderos que se adentran
en la espesura del monte, pero que no llegan a ningún sitio
en concreto; empiezan a sobresalir en los bordes del camino las
molestas zarzas (Rubus bollei) y los pinos son cada vez mas frecuentes,
aunque no sean pinos canarios, son los de repoblación (Pinus
radiata) notándose sobre todo en el suelo por los restos
de sotobosque que dejan.
| .. |
 |
| |
El
paseo se hace muy agradable
|
| |
 |
| |
Ir
montado a caballo es otra de las opciones
|
El
paseo se hace muy agradable ya que el camino es completamente
llano y la temperatura muy benigna, me he cruzado con bastantes
caminantes, ciclistas y motoristas, incluso con algún jinete
montado en un precioso caballo negro. Llego a otra bifurcación;
a la derecha otra señal indicadora de la Pista de
Cuatro Veredas, a la izquierda debo seguir por la Pista
de La Esperanza; después de aquí hay varios
cruces, pero la pista principal es inconfundible porque está
mas rodada, hay un gran claro y parece que la vegetación
cambia radicalmente, pero solo es un tramo, luego vuelvo al mismo
tipo de bosque de pinos.
En
este claro me llama la atención una pequeña mariposa
de vivos colores, la Vanesa (Vanesa vulcania) endemismo
canario que aprovecha estos claros para desplegar su belleza y
también ocasionalmente he visto la Maculada de las Canarias
(Pararge xiphioides) de colores mas apagados y vuelo mas zigzagueante.
| .. |
 |
| |
Vanesa
vulcania
|
Después
de hacer varias fotos y recrearme en estos pequeños animales,
voy acercándome al límite del término municipal
de Tacoronte y me voy adentrando en el de El Rosario al llegar
a la Pista del Rayo, donde hay una finca particular
vallada y cultivada de próteas. A partir de aquí
hay infinidad de cruces de senderos y pistas que terminarán,
después de unos tres kilómetros, en Las Lagunetas,
en la carretera dorsal, dirección al Parque Nacional
del Teide, cerca del Mirador de Las
Cumbres y del Parque Recreativo de Las Raíces.
Mi ruta ha terminado aquí, no quiero seguir porque se alargaría
el día y tengo que estar temprano de regreso a casa, no
obstante, en mi regreso, en el cruce de la Pista de Cuatro
veredas , mi curiosidad me hace tomar por ese camino hasta
llegar hasta la pista principal, a la altura de un cruce donde
la vez anterior tome para ir a visitar la Cueva de las Mechas,
así el recorrido de hoy lo he hecho circular, comenzando
en un punto y terminando en el mismo, por otro sitio diferente.
Tal como fuera, el Bosque de Agua-García merece una visita
recorriendo sus pistas y senderos para admirar una de tantas bellezas
naturales que tenemos en Tenerife y despreocupándose de
perderse, ya que están perfectamente señalizados
y conectados unos con otros.
©
Fotos, texto y croquis de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es