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POR
EL CURSO ALTO DEL RIO HUEZNAR
Duración:
3 horas
Longitud: 5 kmts
Dificultad: Baja
Comenzaremos
nuestro paseo en la localidad de San Nicolás del Puerto,
el pueblo más pequeño del Parque Natural de la Sierra
Norte de Sevilla. Justo a la entrada del mismo, enfrente de la gasolinera,
se encuentra el área recreativa del nacimiento del rio Huéznar,
en donde llenaremos nuestras cantimploras y dejaremos nuestros vehículos
de transporte. El inicio del sendero lo situamos en el nacimiento
mismo del rio, el rebosadero de un acuífero del que emergen
miles de burbujas entre un agua completamente cristalina. Saliendo
de la poza, a la izquierda, aparece un estrecho portillo que cogeremos
y que nos llevará al viejo y desmantelado trazado del tren
minero del Cerro del Hierro, que tomaremos hacia la derecha. Antiguas
vias ferroviarias en desuso como éstas y reutilizadas hoy
dia para fines turísticos, ganaderos, o de puro esparcimiento
nos permiten a los amantes del senderismo disfrutar y poder transitar
con tranquilidad y detenimiento por zonas rurales de montaña.
Avanzaremos
entre olivos y zarzas hasta pasar al cementerio municipal. En este
momento el trazado del ferrocarril continúa hacia la izquierda,
aunque nosotros tomaremos una senda que aparece de frente y a la
que accederemos a través de un paso de ganado de los llamados
canadienses, por ser el camino que transcurre más
cercano al propio rio. Continuaremos
caminando entre inmensas dehesas de encinas (a nuestra izquierda)
dedicadas en su mayoria a la cria y engorde del cerdo ibérico
en montanera y a la caza mayor -ciervo y jabali-. A nuestra derecha,
espectaculares bosques de ribera tapizan las márgenes del
Huéznar que, desde su nacimiento hasta su curso medio, hacen
de él un lugar singular. Olmos, chopos, álamos, avellanos,
membrillos, etc... nos flanquean y nos dan sombra y cobijo en nuestro
agradable paseo.
Apenas
unos 15 minutos de caminata y nos encontraremos en una pradera verde,
el sitio ideal para detenernos y asomarnos a la orilla. Si nos quedamos
unos minutos en silencio disfrutaremos con la presencia de lavanderas
blancas y cascadeñas, martines pescadores, picos picapinos,
ruiseñores, pinzones, mirlos acuáticos, etc... y,
si tenemos un poco de suerte, quizá nos topemos con la nutria,
bioindicador por excelencia de la calidad ambiental de nuestros
rios, y que tiene en el rio Huéznar uno de sus principales
santuarios en la Sierra Morena de Sevilla, aunque lo más
fácil será que nos contentemos con observar sus excrementos,
impregnados de un fuerte y característico olor a pescado
y compuesto por restos de cangrejos rojos y peces.
Continuamos
nuestra excursión hasta avistar un tunel ferroviario que
aparecerá a nuestra izquierda. Seguiremos de frente y atravesaremos
un pequeño portillo. Tras atravesar los restos de una pequeña
presa, cruzaremos el rio desde la márgen izquierda a la derecha
justo cuando al otro lado tengamos enfrente la antigua Central Eléctrica
de El Martinete. Para ello nos ayudaremos de un tronco que tradicionalmente
está estratégicamente dispuesto ahí para disfrute
de excursionistas, y que, en época de lluvias, cuando el
rio va crecido, nos será de gran ayuda. Quizá ya empiezes
a escuchar de fondo un sonido que se asemeja a una caida de agua.....
Continuando
unos metros rio abajo -ahora situados en la márgen derecha-,
casi sin darnos cuenta, habremos llegado a las cascadas del Huéznar,
que recientemente han sido declaradas por la Consejería de
Medio Ambiente de la Junta de Andalucía Monumento Natural
por su singular belleza. Tenemos 2 opciones: avanzar de frente,
o bien descender al pié mismo de los chorros (de las cascadas),
que quedan unos metros a nuestra izquierda (es fácil: sólo
hay que avanzar hacia donde procede el sonido del agua). Ambos descensos
llevan al mismo sitio, al Area Recreativa de El Martinete. Si volvemos
al rio siguiendo la verja metálica que delimita la zona de
acampada que aparece a nuestra izquierda disfrutaremos de otra bonita
panorámica del impresionante salto de agua que forma el rio
Huéznar en este punto. También, una vez en el Area
Recreativa, podemos ir hacia la derecha para, a unos 50 metros,
degustar alguno de los platos típicos de la gastronomia serrana
en el pequeño restaurante que se encuentra al borde de la
carretera. Si alzamos la vista puede que nos veamos gratamente sorprendidos
por el vuelo de algún alimoche, aguila culebrera o calzada,
o tal vez por un grupo de buitres negros o leonados.
©
Victor Gutierrez (19-1-2002)
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EL
REGRESO
Os
propongo que el retorno a San Nicolás lo realicéis
por la márgen derecha del rio (desde la antigua fábrica
de El Martinete), pues la vegetación ripícola
se hace si cabe más densa y podremos observar restos
de antiguos batanes. Además, entraréis en
el pueblo por la parte opuesta de donde partimos, y tendréis
la oportunidad de contemplar el puente romano sobre el rio
Galindón (lo que en verano se convierte en la
playa de San Nicolás), o la iglesia de San
Sebastian, para, atravesando la Avenida del Huéznar,
llegar al lugar inicial de partida: el nacimiento del rio
Huéznar.
V.G.
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